sábado, 2 de agosto de 2025

HISTORIA DEL REGIMIENTO DE GRANADEROS A CABALLO

 

Por encargo del Primer Triunvirato y con el objetivo de contar con una unidad de élite de caballería, el Regimiento de Granaderos a Caballo fue creado por el entonces teniente coronel José de San Martín en la ciudad de Córdoba, el 16 de marzo de 1812. Fue el mismísimo Padre de la Patria quien organizó y disciplinó de la manera más rigurosa al flamante regimiento, con técnicas de ataque y de defensa a sable y lanza.


El histórico y reputado uniforme de chaqueta azul con detalles en blanco y rojo, de morrión con cresta roja y negra fue inspirado de las tropas de granaderos de caballería que observó durante sus experiencias militares tanto en España como en Francia. Los caballos tenían un cuidado muy especial, desde el aseo, la alimentación y el agua, lo que se realizaba diariamente con toques de corneta. La oficialidad, a las órdenes de San Martín, debía cumplir con un estricto código de conducta.


Estaba penado revelar disposiciones internas; no defender el honor del regimiento; tener actitudes cobardes dentro del campo de batalla; hablar mal de un camarada de armas ante terceros; tener relaciones indecorosas con sargentos, cabos y soldados; asistir a casas de juegos que no pertenecieran a la clase de oficiales como así también el uso inmoderado de la bebida. En toda su severa organización, San Martín comprendió que la lucha por la libertad requería más que de habilidades militares, que se necesitaba como condición especial un profundo amor a la Patria y con un sentido inquebrantable del deber.


El clarín “que a la carga ordenó” según la Marcha de San Lorenzo, forma parte inseparable de los granaderos, así llamados por estar provistos de granadas que llevaban en una mochila de vaqueta. Desde el bautismo de fuego en el épico combate de San Lorenzo, librado el 3 de febrero de 1813, pasando por el Cruce de los Andes en 1817 y la decisiva batalla de Ayacucho del 9 de diciembre de 1824, el Regimiento ha participado en muchísimas y decisivas batallas de la Guerra de la Independencia siempre en primera línea de combate. Por su arrojo y reputación en el campo de batalla se ha convertido en una fuerza militar de altísimo renombre.


La unidad de élite fue disuelta por el presidente Rivadavia en 1826 y sus integrantes distribuidos entre los diferentes cuerpos del ejército. Cuando el 28 de mayo de 1880 arribaron a Buenos Aires los restos del General Don José de San Martín, los últimos siete granaderos a caballo que aún vivían, por su propia cuenta, determinación y vestidos para la ocasión con sus antiguos uniformes, marcharon a caballo al puerto de Buenos Aires a recibir a su Jefe, escoltando el féretro hasta la Catedral montando guardia a la entrada del mausoleo durante toda la noche.


A comienzos del siglo XX, en un contexto de profundas transformaciones, el Estado nacional llevó adelante la modernización de sus Fuerzas Armadas, siendo una de las más importantes la sanción de la ley de Servicio Militar Obligatorio en 1901. El 25 de mayo de 1903, el presidente Julio Argentino Roca, junto a su Ministro de Guerra Pablo Riccheri, firmó el decreto que determinó la recreación del Regimiento de Granaderos a Caballo sobre la base del mejor regimiento de caballería de línea, quienes volverían a usar el histórico uniforme que diseñara el General San Martín.


En 1909, durante la presidencia del Doctor Figueroa Alcorta, al Regimiento de Granaderos a Caballo se le confiere el honor de ser Escolta presidencial. Y desde entonces cada mañana puede observarse a 7 granaderos marchar desde la Casa de Gobierno a la Catedral, donde dos de ellos se quedan montando guardia a la entrada del mausoleo del General San Martín. Cada dos horas regresan los otros cinco granaderos y se efectúa el cambio de guardia, hasta el final del día en que los siete regresan a la Casa Rosada. Así cada día hábil, bajo sol o lluvia, los siete granaderos custodian los restos de su Jefe, siete en honor a los siete granaderos que en 1880 fueron los primeros en realizar por cuenta propia la custodia del Libertador.


Actualmente el Regimiento está formado por cuatro escuadrones montados: Riobamba, Junín, San Lorenzo y Maypo, los que habitualmente se ven en los desfiles, escoltas y paradas militares. Los escuadrones de a pié, Chacabuco y Ayacucho, son los que proporcionan seguridad a la máxima investidura del Poder Ejecutivo Nacional, tanto en la Casa de Gobierno como en la Residencia de Olivos.


El Escuadrón Ayacucho está a cargo de la seguridad presidencial en Casa de Gobierno, la custodia de los restos del Libertador en el mausoleo de la Catedral Metropolitana, el izamiento y arrío de la Bandera Nacional en Plaza de Mayo y la participación en todos los actos de ceremonial que se realizan en la Casa Rosada y en la Catedral, como así también la custodia del Sable del Libertador en el Museo Histórico Nacional, ubicado en Parque Lezama.


Por su parte, la montada Fanfarria Alto Perú se caracteriza por poseer instrumentos de viento fabricados en bronce. También existe un Destacamento de Granaderos en la ciudad de Yapeyú que es el encargado de custodiar el solar natal del Libertador, y otro en San Lorenzo en la ciudad de Santa Fe, célebre bautismo de fuego. El Regimiento de Granaderos a Caballo queda grabado a sangre y fuego en los laureles de la Patria Grande como símbolo de honor, arrojo, disciplina y patriotismo.




Darío Coria, profesor de Historia y Ciencias Sociales.

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